Las carreteras de Castilla y León han registrado este verano 34 fallecidos en 32 siniestros mortales, según el balance provisional de los meses de julio y agosto. Además, 86 personas tuvieron que ser hospitalizadas por las lesiones sufridas en estos accidentes.
El número de víctimas mortales aumenta un 6,25% respecto al verano de 2025, cuando se contabilizaron 32 fallecidos. Las hospitalizaciones, en cambio, se reducen un 4,44%, con cuatro personas menos que el año pasado.
Por provincias, Burgos registra 7 fallecidos, tres más que durante el verano de 2025. León alcanza las 9 víctimas mortales, mientras que Palencia suma 5 y Salamanca 4. Segovia y Soria contabilizan 3 fallecidos cada una, Valladolid mantiene los 3 del año pasado y Ávila y Zamora no registran víctimas mortales durante este verano.
La evolución ha sido desigual entre los dos meses. Julio dejó 18 fallecidos, ocho más que el mismo mes del año anterior, mientras que en agosto se registraron 16 víctimas mortales, seis menos que en agosto de 2025.
Las carreteras convencionales concentran la mayor parte de los fallecidos. En ellas perdieron la vida 26 personas, tres más que el verano pasado, y representan el 77% del total. En autopistas y autovías fallecieron ocho personas.
Los usuarios vulnerables sumaron 13 víctimas mortales, la misma cifra que en 2025. Entre ellos, los peatones redujeron sus fallecimientos de cinco a dos, mientras que los motoristas pasaron de ocho a siete. En cambio, tres ciclistas fallecieron este verano, frente a ninguno el año anterior.
Las salidas de vía fueron el tipo de accidente con más víctimas, con 15 fallecidos. También aumentaron las colisiones laterales y frontolaterales, que dejaron ocho víctimas mortales.
En el conjunto del año, hasta el 31 de agosto, Castilla y León acumula 84 fallecidos en carretera, frente a los 79 del mismo periodo de 2025.





























