El Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Burgos ha comenzado durante la mañana de este martes, a realizar la primera fase de los autotrasplantes de médula ósea gracias a la extracción de células madre de la sangre del propio paciente al que, posteriormente, se le volverá a infundir tras ser conservadas a muy baja temperatura.
Este avance permitirá mejorar la calidad de vida de los pacientes que lo precisen, así como la de sus familiares dado que evitarán ser trasladados a otros centros durante las distintas semanas que dura el proceso.
«El HUBU se suma así a los otros tres centros de trasplante autólogo de nuestra Comunidad (Hospital Universitario de Salamanca, Hospital Universitario de León y Hospital Universitario Río Hortega), lo que supone una mejoría de la accesibilidad de los pacientes a este proceso, evitando desplazamientos prolongados a otros centros de referencia» , explica María Eugenia Perea, coordinadora de la Unidad de Trasplantes Regional de Castilla y León, y del propio HUBU.
Perea asegura que «las cifras que actualmente manejamos implican que son unos 25 pacientes al año los que prevemos que se beneficien, incluyendo también los que lleguen de Aranda de Duero, Miranda de Ebro y Soria» .
Según explica Javier Díaz Gálvez, jefe del Servicio de Hematología del HUBU, «el trasplante autólogo de médula ósea es un procedimiento por el cual realizamos la recolección de las células madre del paciente a través de la sangre que va por las venas. Estas células madre, previamente, han sido movilizadas desde la médula ósea para que, acto seguido, se conecte al paciente a una máquina denominada ‘separador celular’. Lo que se hace, posteriormente, es criopreservarlas (congelarlas) a -196º en nitrógeno para que aguanten vivas, manteniendo sus funciones durante mucho más tiempo (denominada criopreservación de progenitores hematopoyéticos)» .
«En una segunda fase, lo que hacemos es someter al paciente a un tratamiento de quimioterapia muy intensiva que baja mucho sus defensas. Por último, volveremos a infundir las células madre, que tenemos previamente congeladas, para que la recuperación del trasplante sea mucho más rápida y se reduzcan los efectos segundarios. La quimioterapia a altas dosis que se le pone al paciente es lo que tiene mayor efecto terapéutico» , continúa.
Este procedimiento se realiza, mayoritariamente, en tumores hematopoyéticos (de la sangre), y las patologías más frecuentes son mielomas múltiples, linfomas y algún tipo de leucemia aguda.
También pueden utilizarse en ciertos procesos reumatológicos autoinmunes específicos, algunos tumores sólidos, y pacientes con enfermedades neurológicas que no responden a ciertos tratamientos.
Tras la aprobación de dicha prestación por la Junta de Castilla y León en septiembre del 2024, el proceso de implantación en el HUBU culmina así tras una exhaustiva preparación y formación de todos los profesionales implicados, así como tras el reacondicionamiento de la estructura y equipamiento del propio servicio de hematología.





























