La Junta de Castilla y León ha declarado la situación de alerta por riesgo de incendios forestales entre los días 20 y 23 de junio debido a la previsión de unas condiciones meteorológicas especialmente adversas, marcadas por temperaturas que podrían alcanzar los 40 grados, fuertes rachas de viento, tormentas secas y una humedad relativa muy baja.
Con esta declaración de situación de alerta por por riesgo meteorológico de incendios forestales para los días 20, 21, 22 y 23 de junio en la Comunidad Autónoma, se suspenden todas las autorizaciones para el uso del fuego, incluyendo las Hogueras de la Noche de San Juan.
La medida se adopta tras los análisis realizados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y la Unidad de Planificación y Análisis del operativo INFOCAL, que coinciden en señalar un incremento significativo tanto del riesgo de inicio de incendios como de su capacidad de propagación.
Ante este escenario, la Junta ha puesto en marcha una serie de medidas extraordinarias de prevención, entre las que destaca la prohibición de encender fuego en montes y espacios abiertos, el veto al uso de barbacoas, incluso en zonas habilitadas, y la suspensión de todas las autorizaciones concedidas para quemas o actividades relacionadas con el uso del fuego.
También queda prohibido el lanzamiento de material pirotécnico y el uso de maquinaria que pueda generar chispas o descargas eléctricas en terrenos forestales y en una franja de 400 metros a su alrededor. Además, se extremará la vigilancia durante las labores agrícolas de cosecha, especialmente cuando coincidan altas temperaturas y fuertes vientos.
Paralelamente, el operativo INFOCAL ha reforzado sus recursos con un aumento de la vigilancia por parte de autobombas, cuadrillas forestales, brigadas helitransportadas, agentes medioambientales y puestos de observación, garantizando una respuesta rápida ante cualquier emergencia.
Desde la Junta se hace un llamamiento a la prudencia y a la colaboración ciudadana para evitar comportamientos de riesgo. Asimismo, recuerdan que provocar un incendio por negligencia o incumplir las restricciones vigentes puede acarrear importantes responsabilidades administrativas e incluso penales.
En caso de detectar humo o fuego, se debe avisar inmediatamente al 112.































