El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha adjudicado un contrato de 7,74 millones de euros destinado a la conservación y explotación de 138 kilómetros de carreteras estatales en la provincia de Burgos.
La actuación tendrá una duración inicial de tres años, con posibilidad de prórroga, y permitirá desarrollar trabajos de mantenimiento, seguridad vial y conservación en varios tramos de las carreteras N-232, N-629, N-232A y N-629A.
Entre las actuaciones previstas destaca la rehabilitación superficial del firme en la N-232 a su paso por Valle de Valdebezana, concretamente entre los kilómetros 566 y 569,7, una intervención dirigida a mejorar las condiciones de circulación y reforzar la seguridad vial en este tramo.
El contrato también contempla servicios esenciales como la vigilancia y atención de accidentes, la vialidad invernal durante episodios de nieve y hielo, el mantenimiento de instalaciones y el control de túneles y comunicaciones.
Las carreteras incluidas en el proyecto abarcan el tramo de la N-232 entre Cubo de Bureba y Soncillo, así como la N-629 entre Trespaderne y el límite con Cantabria.
Además del mantenimiento ordinario, el Ministerio subraya que este contrato incorpora medidas orientadas a la eficiencia energética y la reducción de emisiones contaminantes, dentro de la estrategia estatal de descarbonización de la Red de Carreteras del Estado. Las empresas adjudicatarias deberán aplicar planes específicos para reducir la huella de carbono derivada de los trabajos de conservación.
La inversión busca garantizar mejores condiciones de seguridad, movilidad y sostenibilidad en una parte importante de la red viaria burgalesa.





























