Como un menú con entrantes, primer plato, plato principal y postre. Las fiestas de San Juan del Monte 2026 ya están aquí y la Plaza de España vivió este jueves un pregón de fiestas que da comienzo a unos días llenos de música, blusas, hermandad y espíritu sanjuanero.
El tiempo acompañará y los miles de mirandeses que saldrán a las calles disfrutarán de unas fiestas muy especiales que ayer dio inicio Iñigo Ruiz, el pregonero de este año.
Un pregón que, además, estuvo acompañado por el tradicional paseíllo sanjuanero, la actuación de la Banda Municipal de Música o la comparsa de Gigantes y Cabezudos y el homenaje al ochote de Amigos por San Juan.
El discurso de Iñigo Ruiz, gerente del conocido restaurante La Vasca, que este año cumple su centenario, se centró en esas semejanzas que existen entre las fiestas de San Juan del Monte y los menús que a diario sirve en su cocina.
«Al fin y al cabo, ¿qué es la fiesta de San Juan del Monte sino un completo menú para compartir?» , contaba Ruiz, quien definía los primeros platos como la canción del blusa o la elección de sanjuaneros, el primer plato la resurrección del bombo o el desfile, el plato principal la Romería o San Juanín como el postre.
El pregonero aludió a las «trayectorias paralelas» de la Cofradía y el restaurante La Vasca y es que Ruiz confesaba que San Juan es para él volver a la niñez, los amores de juventud o las risas con los amigos.
«Somos, podría decirse, tanto la Cofradía como el restaurante La Vasca de la misma generación y hemos llevado trayectorias paralelas» , subrayaba Ruiz, quien recordaba a sus abuelos Ángela Bilbao y Manuel Ruiz, quienes abrieron la casa de comidas de La Vascongada.
El pregonero admitía que «San Juan es para mí, más que las campanadas de fin de año, es volver a la niñez, los primeros amores de juventud, las comidas en el suelo con bocadillos de lomo y pimientos, las risas con los amigotes, bailes y la bajada de los romeros, entrevertrándose en las cuadrillas, las blusas, las charangas, todos unidos» .
Esta «cuadrilla de La Vasca» como él la define se basa en «la alegría, el bueno humor, la camaradería, en definitiva, la felicidad» y esos son algunos de los rasgos que describen muy bien a los sanjuaneros.
«San Juan del Monte no tiene sentido sin su gente, sanjuaneros y sanjuaneras, que año tras año hacen un poco un símbolo de fraternidad y de buenos sentimientos, de compañerismo, de acogida con los brazos abiertos al forastero, quien, con toda seguridad, querrá repetir la experiencia en más ocasiones» , continuaba el pregón.
Por último, y antes de que el cohete anunciador diera inicio a las esperadas fiestas de San Juan del Monte, Ruiz quiso acordarse de aquellos sanjuaneros que por motivos de salud no podrán vivir las fiestas, los que se encuentran fuera de la ciudad o aquellos que ya no están entre nosotros.































