La seguridad en el entorno laboral es uno de los pilares fundamentales que debe ser garantizado en cualquier puesto de trabajo. Y así se pone de manifiesto cada 28 de abril, fecha en la que se conmemora el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
Una fecha que también sirve para reclamar que las enfermedades causadas por el trabajo se han convertido en el principal desafío para la salud y la seguridad de las personas trabajadoras.
Es por ello por lo que decenas de personas se han manifestado la mañana de este martes frente al Centro Administrativo de la Junta de Castilla y León en una concentración convocada por Comisiones Obreras y UGT.
Y es que según remarcan desde el sindicato en Miranda se incrementaron levemente los accidentes de trabajo el pasado año pasando de 629 en 2024 a 632 en 2025.
«Los accidentes de trabajo siguen siendo la consecuencia más evidente de la falta de medidas preventivas, pero debemos atender a las enfermedades de origen laboral, puesto que representan un terrible y duradero perjuicio para las personas trabajadoras y supone uno de los retos más importantes en materia preventiva» , subrayan desde los sindicatos.
La siniestralidad es también un aspecto a tener cuenta y es que «existen sectores como el de la Construcción donde la siniestralidad ha sufrido un importante ascenso» .
«Situación que obliga a reflexionar sobre la necesidad de una actualización de la legislación que contemple, no solo los nuevos riesgos, sino que proteja de forma adecuada de los riesgos que llevan amenazando durante décadas la salud y la vida de muchas personas trabajadoras» , añade el manifiesto de CC.OO. y UGT.
Desde el sindicato afirman que en la actualidad «el principal desafío para la salud y la seguridad de las personas trabajadoras son las enfermedades producidas por el trabajo» y añaden que «están invisibilizadas, cuando no ocultadas» .
«La infradeclaración de las enfermedades de origen profesional es insoportable. Las evaluaciones de riesgos en las empresas presentan a menudo deficiencias en la identificación de riesgos asociados a procesos crónicos lo que dificulta enormemente una adecuada vigilancia de la salud» , explican.
Asimismo, también ponen el foco en los problemas de salud mental, ya que «factores relacionados con la organización del trabajo están influyendo de manera inequívoca en la aparición de estrés, ansiedad y depresión sin que nadie parezca querer hacer nada por evitarlo» .
Desde los sindicatos celebran que el Ministerio de Trabajo y Economía Social haya iniciado en este 2026 la tramitación parlamentaria de
una actualización de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, así como acordado con los sindicatos un compromiso de desarrollo
reglamentario de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales referida a riesgos psicosociales.
«CCOO y UGT solicitamos a los grupos parlamentarios responsabilidad ante esta situación de alarma y que aprueben la nueva ley
que proteja a las personas en sus centros de trabajo» , remarcan.
«Como cada 28 de abril, UGT y CCOO queremos recordar a las personas trabajadoras víctimas de accidentes y enfermedades laborales por trabajar bajo unas condiciones de trabajo que no garantizaban ni su salud ni su seguridad» , concluyen.

































