El Club Deportivo Mirandés cayó derrotado la noche de este pasado lunes ante el Deportivo de La Coruña por 3-1 en Riazor.

Un notable partido del conjunto rojillo que se adelantó en el marcador, pero que terminó perdiendo tras una muy discutida actuación del árbitro.

Y es que los mirandeses cuajaron un buen partido, pero, una jornada más, las decisiones arbitrales no estuvieron a su favor.

Un posible penalti en la primera parte, una posible roja y otra discutida pena máxima a favor del Depor. Ayer no se dio nada para los intereses rojillos.

Caer en Riazor era una posibilidad muy grande. Y más viendo la dinámica de un Depor que se coloca en puestos de ascenso directo. No obstante, el Mirandés dio la cara, mereció más y demostró que sigue muy vivo en la pelea por la salvación.

Es cierto que el partido comenzó con un dominio muy claro por parte de los locales y es que los gallegos, de la mano de Yeremay y Luismi Cruz, apretaron bastante desde el inicio.

Pudieron adelantarse en el marcador muy pronto y Luismi Cruz tuvo la mejor ocasión para los locales llegado el minuto 15 cuando su vaselina se marchó fuera por escasos metros.

Sin embargo, el Mirandés aguantó el arreón y poco a poco se iba haciendo con el balón y llegando con más peligro a la portería deportivista. De hecho, Javi Hernández, uno de los mejores ayer, tuvo una muy buena ocasión a la media hora, pero Ferllo paró el balón.

Unax, quien fue otro de los grandes nombres anoche, estuvo involucrado en dos de las grandes polémicas. La primera en una jugada dentro del área y en la que el defensa contrario toca claramente el balón con el brazo y la otra, la acción más discutida del partido.

Ferllo no alcanza a coger el balón, Unax le roba la cartera y el portero le hace penalti justo antes de que el delantero pudiera rematar a portería.

Penalti y amarilla. Moreno Aragón, sorpresa, interpretó que la acción se quedara en amarilla y el portero no fue expulsado.

No obstante, Carlos Fernández adelantó a los rojillos y puso el 0-1 antes del descanso. Y pudo ser 0-2 porque los rojillos mandaron un balón al larguero antes de finalizar la primera parte.

Se esperaba una segunda mitad de altos vuelos y en la que la afición rojilla sabía que iba a tener que sudar sangre para aguantar el resultado.

No obstante, el empate llegó muy pronto y Mario Soriano puso el 1-1 en una acción en la que defensa rojilla le dejó muchísimas facilidades para marcar.

El arreón del Depor continuó y Riazor apretaba para poner el 2-1. Sin embargo, no sabían que iban a tener un extra de ayuda. Alti cae en el área y penalti.

Medrano se queda prácticamente parado de rodillas y Alti, en vez de seguir la jugada, busca el penalti. Tal polémico fue la pena máxima que el VAR mandó a Moreno Aragón a revisar el penalti.

El colegiado se reafirmó e indicó penalti. Yeremay puso el 2-1 y, un día más, el Mirandés se vio claramente perjudicado. Como dijo tantas veces Alessio Lisci la temporada pasada: «solo hay que tener ojos para verlo» .

Del partido poco más se puede decir visto lo visto. Nsongo puso el 3-1 tras una muy buena jugada de Yeremay en el minuto 72. Los rojillos lo siguieron intentando y querían poner pronto el 3-2 para llegar a los minutos finales con opciones de empatar.

La mejor ocasión llegaría en el minuto 94 cuando Moreno Aragón indicó penalti, también discutido, sobre Pablo Pérez. Javi Hernández no estuvo acertado y erró la pena máxima.

Injusta derrota del Mirandés en Riazor que le coloca a cinco puntos de la salvación, pero con la sensación de que este equipo está muy vivo y de que el domingo frente a la Cultural Leonesa tiene que ser una auténtica final.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí