La Justicia ha abierto una investigación por la muerte de dos pacientes oncológicos en el Hospital Universitario de Burgos tras un error en la preparación de un tratamiento farmacológico. El Juzgado de Instrucción número 1 ha incoado diligencias previas por un presunto delito de homicidio por imprudencia, después de que la Fiscalía remitiera el caso el pasado mes de marzo.
Los hechos se remontan al 18 de diciembre, aunque no trascendieron públicamente hasta el 13 de enero. Según se ha confirmado, cinco pacientes recibieron una dosis de un medicamento oncológico, cabazitaxel, hasta seis veces superior a la pautada debido a un fallo humano en su preparación. Como consecuencia, dos de ellos fallecieron y otros tres resultaron con lesiones graves, llegando uno de ellos a requerir ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos.
La investigación judicial se produce tras las denuncias presentadas por la Asociación Defensor del Paciente y por dos de los afectados. El Ministerio Fiscal considera que los hechos podrían constituir dos delitos de homicidio imprudente y tres delitos de lesiones graves por imprudencia profesional. La causa se centra en posibles errores en la introducción de la concentración del fármaco en el sistema, así como en la supervisión de los procesos de validación y administración del tratamiento.
El propio hospital reconoció el error y lo atribuyó a un fallo humano en la preparación del medicamento. Por su parte, la Junta de Castilla y León ha mostrado su respeto por el proceso judicial en curso y ha reiterado su apoyo a los profesionales sanitarios implicados, subrayando que será la Justicia la encargada de determinar las posibles responsabilidades penales.
Asimismo, la administración autonómica ha indicado que ya ha asumido responsabilidades patrimoniales derivadas de este caso, mientras continúa el procedimiento judicial para esclarecer completamente lo ocurrido.

































