Diez minutos impropios de un equipo que se está jugando la categoría condenaron al Club Deportivo Mirandés en una nueva derrota del conjunto de Miranda de Ebro en Anduva por 0-2.
Tras la derrota frente al Burgos CF, las mínimas opciones a las que se acerraban los rojillos pasaban por encadenar dos victorias consecutivas en su campo frente al Cádiz CF y el Real Valladolid.
La primera ‘final’ fue este mismo viernes y el conjunto dirigido por Muneta saltó al campo a verlas venir porque en el minuto 7 los rojillos encajaron el 0-1 tras el primer disparo a puerta del Cádiz CF.
Un jarro de agua fría para un estadio de Anduva que comenzaba a ver como se desvanecían las pocas ilusiones con las que acude cada partido al estadio.
No obstante, la situación se iba a volver más insostenible aún cuando solo tres minutos después, en el 10, Diarra hacía el segundo del Cádiz y dejaba las cosas muy cuesta arriba para el Mirandés.
0-2 en el minuto 9 y los primeros pitos comenzaban a sonar en la grada de Anduva. Aún quedaba mucho partido por delante, pero remontar una desventaja así parecía misión complicada para el equipo de Miranda de Ebro.
Siren Diao, quien volvió a estar muy desacertado en sus decisiones, perdonó el 1-2 solo 5 minutos después, aunque el Cádiz bien pudo poner el 0-3 unos minutos después, pero una buena intervención de Juanpa lo evitó.
Los minutos pasaron y aunque el Mirandés poco a poco comenzó a tener más el balón, el resultado no se movió y ambos conjuntos se marcharon a vestuarios con 0-2.
Muneta quiso revolucionar el partido de cara a la segunda mitad e introdujo como revulsivos a Iker Córdoba, Salim El Jebari y Unax, el canterano que acabó siendo el mejor del encuentro.
Y es que Unax tuvo la primera ocasión de la primera parte cuando su cabezazo se marchó por encima del larguero. El Mirandés parecía que por fin había reaccionado, pero quizás era demasiado tarde ya.
Las ocasiones se repetían y repetían para el conjunto local, Diao volvió a fallar otra ocasión, mientras Salim estaba volviendo loca a la defensa cadista y llegando bien a línea de fondo.
Sin embargo, por mucho que los rojillos acechaban con peligro la portería del Cádiz, parecía imposible marcar gol y meterse en el partido, dado que todas las ocasiones se iban fuera o la desviaba alguien del Cádiz.
Precisamente, el conjunto gaditano pudo poner el 0-3 casi al final del partido tras una muy buena contra, pero Juanpa, en otra buena intervención, evitó que la derrota fuese mayor.
El partido acabó entre pitos y el Mirandés, aunque las matemáticas digan lo contrario, no da señas de poder salir de ahí abajo y la Primera Federación cada vez está más cerca.































