Con la emoción contenida y con mucha rabia, cerca de 500 mirandeses se reunieron la tarde de este pasado jueves en la calle La Estación para mostrar su condena al triple asesinato que ha conmocionado la ciudad esta semana.
La concentración, convocada por Mujeres en la Calle, honró la memoria de Dolores, Antonia y Laura Valentina, además de poner sobre la mesa la duda de si el sistema ha fallado a la hora de proteger a las víctimas y controlar a los agresores.
Quizás el momento más emotivo, y en el que muchos de los allí presentes no pudieron contener las lágrimas, llegó cuando tomó la palabra Carolina, una de las amigas de Laura Valentina.
«Una niña de 23 años que ayuda a su madre para un futuro, tenía sueños, metas, sonreía, su novio la trajo y para traer a nuestro familiares de Colombia cuesta mucho trabajar, cuesta mucho salir adelante» , relataba Carolina.
La joven, entre lágrimas, contaba que «Valentina era una niña llena de sueños y hoy un asqueroso se la llevó, una persona mala que tenía que estar entre rejas» .
Sin duda uno de los momentos más duros de una concentración que arrancó con una declaración de Mujeres en la Calle, quienes aseguraban que «a medida que pasaban las horas y se conocían más datos del suceso esa tristeza se convirtió en rabia e impotencia porque todo indicaba que se trataba de un nuevo caso de violencia machista» .
«Ni Dolores de 58 años, ni su madre Antonia de 78 años ni tampoco Laura Valentina de 24 años consiguieron salir con vida del edificio en el que se encontraban, rodeadas del humo y las llamas. Martín se encargó bien de que ninguna de ellas pudiera salir» , continuaba Marian Rocandio, encargada de leer dicha declaración.
Desde Mujeres en la calle se preguntan si «¿se podrían haber evitado estos asesinatos?» y aseguran que «si realmente el sistema judicial y las penas que se imponen se aplicasen de verdad, hoy Antonia, Dolores y Laura estarían vivas» .
«Condenamos cualquier tipo de violencia sexual y asesinatos que se cometen contra las mujeres por el mero hecho de serlo. Por ello exigimos al gobierno y a sus instituciones que salvaguarden los derechos de las mujeres como es su obligación. Estamos hartas de que nos maten» , remarcaba el grupo.
La concentración finalizó con cientos de mirandeses dados de la mano y gritando a toda la ciudad que «ni una menos, vivas nos queremos» .































