Es ya una tradición que perros, gatos, caballos e incluso aves se den cita cada día 17 de enero en la ermita de la Nave para celebrar las fiestas en honor de San Antón Abad.
Una cita que ha vuelto a congregar a cientos de mirandeses y que, a pesar de la lluvia y el frío, han dado las clásicas nueve vueltas a la ermita para finalizar con la entrega de los bollos preñados.
La climatología ha obligado a acelerar los actos y es que la misa ha tenido lugar antes de lo previsto, mientras que la bendición se ha realizado en la puerta de la ermita con el objetivo de que no se mojara la figura.
Así se expresaba Manolo Pérez, Cofrade Mayor, momentos antes de comenzar con la bendición de los animales. Y lo cierto es que la gente respondió puesto que pasadas las 11 muchos ciudadanos se acercaban con toda la ilusión a la ermita de La Nave.
Muchos de ellos son ya asiduos a esta tradición y haga calor, frío o lluvia, las tradiciones son las tradiciones y hay que cumplirlas, tal y como nos contaba David, uno de los asistentes.
La ermita de la Nave cada vez iba congregando más gente y muchos de estos mirandeses se habían animado a acercarse con varias de sus mascotas.
Pero no eran solo perros o gatos los animales que estaban presentes en la ermita, sino que los caballos no han podido faltar y muchos de los asistentes han tenido la oportunidad de montarse en ellos.
Esta mañana tan especial para muchos mirandeses ha finalizado con la tradicional misa que ha tenido lugar en la ermita y con la entrega de los bollos preñados, la cuál ha generado una gran cola.
Desde la Cofradía de San Antón encaran el nuevo año 2026 con un objetivo claro: arreglar una ermita de hasta 800 años de historia.
La cita contó además con la presencia de varias autoridades políticas, tanto del Partido Popular, como del PSOE. Entre ellas Aitana Hernando, alcaldesa de la ciudad, quiso poner en valor «el importantísimo trabajo de la Cofradía de San Antón para conservar las tradiciones» .
Lo que ha quedado patente es que la tradición de San Antón sigue siendo una cita ineludible para muchos mirandeses. Haga frío o no, son muchos los ciudadanos y mascotas que seguirán dando las tradicionales nueve vueltas durante muchos años más.





























