El Servicio de Urgencias Sociales (SUS) del Ayuntamiento de Miranda, operativo los 365 días del año, atendió durante el pasado año 2025 a un total de 118 personas, a través de 110 intervenciones de urgencia.
Un «recurso fundamental» según califican desde el Consistorio, ya que garantiza una respuesta inmediata y especializada ante situaciones de grave vulnerabilidad social que requieren intervención urgente.
Este servicio, con un coste 54.450€ según el contrato, está financiado por el propio Ayuntamiento, aunque Pablo Gómez, concejal de Servicios Sociales, ha apuntado que «se ha pedido reiteradamente a la Junta de Castilla y León que este programa se incluya dentro de la financiación dentro del Acuerdo Marco» .
El principal problema continúa siendo la violencia de género y es que esta abarca hasta el 50% del total de intervenciones, 55 en concreto, frente a 25 intervenciones en el sector de transeúntes o personas sin hogar, 8 en menores, 8 en familias, 7 en tercera edad, 5 en enfermedad mental y 2 en situaciones de catástrofe.
Si se analizan los datos desde una perspectiva de género lo cierto es que del total de 118, 95 fueron mujeres (80,5%) y 23 hombres (19,5%), un dato que refleja de forma clara el peso de las situaciones de violencia de género dentro del conjunto de la actividad del servicio.
En este sentido, la violencia machista ha experimentado un crecimiento respecto al ejercicio anterior. En 2024 se realizaron 49 intervenciones, mientras que en 2025 se alcanzaron las 55, un incremento de más del 12%.
El segundo gran bloque de actividad lo constituye la atención a personas en situación de sinhogarismo o transeuntismo, con 25 intervenciones y 27 personas atendidas.
De estas personas, 15 fueron alojadas en pensiones u hoteles, 5 recibieron billetes de tren para continuar su trayecto y 3 accedieron a alimentos, mientras que 3 rechazaron los recursos ofrecidos.
En el ámbito de menores, el SUS atendió a 9 niños y adolescentes, con una medad de 13 años. Las situaciones atendidas abarcaron 3 casos de agresión física o psicológica por parte de progenitores, 2 menores sin red familiar, 2 casos de adicciones y violencia doméstica, 1 situación de violencia de género y 1 menor no acompañada en situación de mendicidad.
En el sector de personas mayores se produjeron 7 intervenciones, con una edad media de 71 años, relacionadas principalmente con situaciones de dependencia, posible situación de desamparo, deterioro cognitivo con deambulación en la vía pública, derrumbe de vivienda y fallecimiento hospitalario sin apoyos.
«El Servicio de Urgencias Sociales de Miranda de Ebo se confirma como una infraestructura pública imprescindible, capaz de garantizar que ninguna persona quede sin atención cuando más lo necesita, reforzando el compromiso municipal con la protección social, la dignidad y la cohesión comunitaria» , destaca Pablo Gómez, concejal de Servicios Sociales.
El edil añade que «el trabajo conjunto ha facilitado que la intervención del SUS no se limite a la resolución inmediata de las situaciones, sino que se traduzca en procesos reales de acompañamiento y protección social» .































