La Cofradía Mirandesa de Bilbao celebró una nueva edición de la entrega de sus Txapelas de Honor, un acto con el que la entidad reconoce cada año a personas, empresas y colectivos que representan los valores, la historia y la proyección de Miranda de Ebro dentro y fuera de la ciudad.
En esta ocasión, los galardones recayeron en Jesús Ponce Sancho, directivo de la multinacional Novartis; la Azucarera de Miranda, coincidiendo con el centenario de la planta; el restaurante La Vasca, a las puertas de cumplir 100 años de historia; y el Orfeón Mirandés, que celebra su 75 aniversario. El acto contó con la presencia de la alcaldesa de Miranda, Aitana Hernando, representantes institucionales y numerosos miembros de la cofradía.
La primera txapela fue entregada a Jesús Ponce Sancho, mirandés y responsable en Novartis del área nacional de salud cardiovascular, renal y metabólica. Ponce destacó que el reconocimiento supone “no olvidar quiénes somos ni de dónde venimos” y subrayó su compromiso con Miranda, recordando iniciativas como las consultas móviles para la detección de enfermedades cardiovasculares impulsadas en la ciudad. En su intervención tuvo palabras de agradecimiento para su familia y para la Cofradía Mirandesa de Bilbao por mantener vivo el vínculo con la ciudad.
La segunda distinción fue para la Azucarera, recogida por Fernando Ocio Rosales, recientemente jubilado tras 49 años de trabajo en la factoría. Ocio recordó que la empresa, fundada en 1925 e inaugurada por Alfonso XIII, ha sido uno de los pilares económicos y sociales de Miranda. La alcaldesa, Aitana Hernando, destacó el papel de la Azucarera como símbolo de resistencia industrial y agradeció la labor de quienes han hecho posible que siga siendo una referencia un siglo después.
La tercera txapela recayó en Iñigo Ruiz, del histórico restaurante La Vasca, que en 2026 celebrará su centenario. Ruiz subrayó la importancia de mantener una cocina tradicional basada en el producto y la cercanía, combinada con una evolución constante que ha llevado al restaurante a figurar en guías como Michelin o Repsol. El hostelero agradeció el reconocimiento a sus abuelos, fundadores del negocio, a sus padres y a todos los equipos que han formado parte del establecimiento durante estos cien años.
Por último, la Cofradía distinguió al Orfeón Mirandés por sus 75 años de trayectoria. Su presidenta, María Yolanda Arbaiza, agradeció un reconocimiento que calificó de “ilusionante” y que llega tras un año especialmente intenso para la formación, marcado también por la reciente concesión del León de Oro de la ciudad. Arbaiza aprovechó para animar a la incorporación de voces masculinas al coro y aseguró que el galardón supone “un chute de energía” para seguir adelante.
Con estas distinciones, la Cofradía Mirandesa de Bilbao volvió a poner en valor la diversidad y la fortaleza de Miranda de Ebro, representada en su tejido empresarial, industrial, cultural y humano.


































