Seguramente muchos aficionados rojillos firmasen el punto que consiguió el Club Deportivo Mirandés en este pasado domingo en el estadio de Gran Canaria.
Y es que la UD Las Palmas está realizando un buen campeonato y es uno de los principales candidatos al ascenso a Primera División al termino de la presente campaña.
No obstante, también es cierto que visto como se desarrolló el partido en el día de ayer da la sensación de que el punto se quedó corto y de que el Mirandés pudo haberse llevado ayer un botín mucho más grande.
Galván dio continuidad al once elegido frente a la Real Sociedad B en la anterior jornada y dio entrada a Iker Varela, quien después de su gol ante el filial donostiarra y su actuación en Copa del Rey se había ganado la titularidad.
No iba a ser un envite sencillo dado que el conjunto canario, a pesar de perder en Castalia, llegaba con una buena dinámica y jugadores como Jonathan Viera por seguro iba a ser un dolor de muelas para la defensa jabata.
El partido comenzó con los insulares dominando el balón, ante un Mirandés que permanecía muy serio en defensa. Y es que desde la llegada de Jesús Galván se nota más orden sobre el campo con el ya establecido 4-4-2.
Lukovic tuvo la primera ocasión para los amarillos con un mano a mano que paró Nikic, aunque finalmente el punta local se encontraba en fuera de juego.
Las ocasiones iban turnándose de un lado para otro. Carlos Fernández y Varela, los más peligrosos del lado visitante.
Sin embargo, quien iba a meter dentro de la portería iba a ser Toni Tamarit, pero el árbitro anuló el gol por un claro fuera de juego al centrar la falta.
El rumbo del partido cambió completamente tras un disparo desde el centro del campo que buscaba sorprender a Horkas, portero de la UD Las Palmas.
No lo consiguió, dado que Horkas parecía haber desviado el balón. Sin embargo, unos minutos después el colegiado acudía al VAR porque parecía que el guardameta había desviado el balón con la mano fuera del área. Así fue y el portero se marchó expulsado del campo.
No iba a ser la única acción polémica de la primera parte, ya que el árbitro indicó penalti a favor del Mirandés por una mano de Barcia, pero finalmente el VAR avisó al colegiado y este anuló la pena máxima al entender que el defensa quería esconder el brazo.
Con todo ello, el partido se marchó con 0-0 al descanso y con la sensación de que el Mirandés podía llevarse los tres puntos del estadio canario.
Sin embargo, la segunda mitad fue de todo menos peligrosa para la UD Las Palmas. Y es que los rojillos apenas llegaron a la portería defendida por José Antonio Caro.
No fue porque Galván no introdujera cambios. Petit, El Jebari, Aarón Martín. Fueron algunos de los nombres que entraron el segunda mitad.
El Mirandés tocaba el balón y de vez en cuando lo intentaba como con un disparo de Bauzà en el minuto 55 que se fue por encima de la portería local.
Sin embargo, los goles no llegaban y el tiempo se acababa con ese empate sin goles. Un punto importante para los intereses rojillos, pero que sabe a poco después de ver como transcurrió el partido.

































