La selección española de taekwondo ha concluido este jueves su participación en el Campeonato del Mundo de Wuxi (China) con una medalla de bronce y el reconocimiento unánime al trabajo de un equipo joven que representa el relevo generacional de este deporte en España.

Mikel Fernández, el mirandés del Club Taekwondo Gele, ha hecho historia para el deporte mirandés y ha conseguido clasificarse entre los 29 mejores taekwondistas a nivel mundial.

El mirandés venció por 2-0 ante Líbano con gran superioridad, pero cayó por 0-2 ante Serbia en un combate muy igualado en los dos asaltos.

El combinado nacional, integrado por 16 competidores, no ha podido dar continuidad a los destacados registros de los últimos Mundiales de Guadalajara y Bakú —con cinco y cuatro medallas, respectivamente—, pero ha demostrado que el futuro está asegurado con una generación que ya compite y logra resultados al más alto nivel internacional.

La gran alegría para la delegación española la protagonizó Lena Moreno (-67 kg), quien con tan solo 19 años y en su primera participación en un Mundial sólo pudo ser batida por la campeona. La alcarreña Logró una brillante medalla de bronce, símbolo del nuevo ciclo que afronta el equipo nacional. 

En total, siete de los dieciséis deportistas españoles debutaban en un campeonato del mundo, todos ellos menores de 22 años, y dos todavía en edad júnior.

También firmaron actuaciones destacadas las ya consagradas Adriana Cerezo (-49 kg), Tania Castiñeira (+73 kg) y Belén Morán (-73 kg), que se quedaron a un paso del podio tras enfrentarse a rivales de primer nivel. 

Uno de los más claros ejemplos del relevo generacional lo protagonizó Violeta Díaz (-46 kg), que con 16 años superó dos rondas y sólo la campeona Mundial pudo apartarle de la pelea por las medallas. 

La competición no fue propicia en los sorteos, ya que hasta seis taekwondistas españoles, entre ellos Jairo Agenjo (-54 kg), Jesús Fraile (-58 kg) e Iván García (+87 kg), alcanzaron los novenos puestos, en todos los casos cediendo ante campeones o medallistas. Sólo en dos casos, los competidores españoles quedaron apeados de la competición en el primer combate.

Pese a ello, el equipo mostró carácter, ambición y una clara evolución en el trabajo técnico y táctico. La Real Federación Española de Taekwondo valora de forma positiva el rendimiento del equipo en Wuxi, tanto por rendimiento como por la proyección mostrada por los más jóvenes. 

Este Mundial supone el inicio de una nueva etapa en la que el taekwondo español seguirá creciendo y consolidándose entre las potencias internacionales. Además, el nuevo ciclo contará con nuevos técnicos que se incorporarán al proyecto para reforzar la estructura del equipo nacional y enriquecer la gran trayectoria del taekwondo español, impulsando un proyecto de futuro sólido y ambicioso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí