800 grados de temperatura han registrado los Bomberos de Miranda de Ebro cuando en la mañana de este martes se han visto obligados a intervenir en un aparatoso incendio en la calle Vicente Aleixandre.
Sobres las 13:30h es cuando los viandantes han alertado de que una gran cantidad de humo estaba saliendo de los sumideros del garaje, mientras que se oían petardazos dentro del dicho garaje.
Según ha informado Pablo Gómez, concejal de Seguridad Ciudadana, todavía se desconoce el número de vehículos que han sido afectados por este incendio y no está clara la causa del incendio.
Aunque la rumorología apuntaba a un coche eléctrico, es imposible determinar todavía si esa ha sido la verdadera causa y habrá que esperar.
Los bomberos han conseguido apagar las llamas y el incendio está controlado, aunque durante la tarde todavía continúan trabajando con el objetivo de ventilar el garaje y poder ver las consecuencias del mismo.
El termómetro del que disponen los bomberos tiene como máximo 800 grados de temperatura, por lo que no se descarta que la temperatura haya sido aún mayor.
La realidad es que muchos vecinos se han visto alertados cuando han visto el humo y mientras que algunos de ellos han optado por bajar a la calle, otros se han quedado encerrados en su casa.
«Desde un primero los bomberos han dado orden de que se podía acceder al edificio por las escaleras y la gente ha podido entrar en su vivienda» , explicaba Gómez.
El concejal ha añadido que ahora «las labores que se centran son las de ventilación y enfriamiento del garaje» y estas «se prolongarán durante la tarde de hoy y mañana» .
Arde el bajo de un edificio a la misma hora
Mientras que los bomberos trataban de sofocar el aparatoso incendio del garaje, la cosa se ha complicado aún más. Y es que a la vez se declaraba otro en la calle San Nicolás.
Parte de los bomberos se han trasladado rápidamente a esta calle mirandesa donde se había declarado un incendio en el bajo de un edificio.
No obstante, y según ha informado Gómez, este «ha revestido mucha menor complicación» y cuando se han apagado las llamas y se ha ventilado, no ha hecho falta realojar a nadie.
































