Son más de dos décadas las que Lydia Marcelo ha servido a la educación mirandesa en el CEIP Príncipe de España.
Veintiún años que han dado mucho de sí y que además de haber visto crecer a su colegio, también lo ha hecho con multitud de alumnos y alumnas que han pasado por sus pupitres.
Ahora, cierra una etapa y dará paso a un nuevo equipo directivo, pero lo que está claro es que se va «con la conciencia muy tranquila» y con la seguridad de haber inculcado a quienes han pasado por sus aulas que «el Príncipe es su colegio» .
Más allá de nombrar todo lo que ha conseguido para el colegio, solo la reacción de sus alumnos y alumnas en la fiesta de Fin de Curso celebrada hace unos días basta para ver lo que ha significado.
Mientras que alumnos de sexto de primaria leyeron un discurso «por sorpresa» un escrito hablando de su época de directora, el AMPA regaló a Lydia un ramo de flores.
«Eso supuso que de repente los niños y las niñas se lanzaran, me abrazaran, pequeños, mayores, pues esos momentos son súper gratificantes porque al fin y al cabo yo creo que ha cambiado la percepción también de la directora» , recuerda Marcelo.
Se define como una persona «super peleona» y asegura que «si tengo que conseguir algo para el cole, peleo con quien sea» .
Y es que bajo la dirección de Marcelo, «ahora se oye nuestro nombre no solamente en Miranda, sino en la comunidad autónoma y también en el país» .
La ya antigua directora del Príncipe ha visitado multitud de conferencias y es que «se acuerdan de nosotros para contar nuestra experiencia, por lo tanto, somos un ejemplo a seguir» , asegura.
Durante estos veintiún años, el colegio ha tenido tanto cambios por fuera, como por dentro. Y el primero de ellos fue nada más llegar, en 2004, cuando «el primer propósito fue conseguir la jornada continua» .
«Después metimos la sección bilingüe. Hemos intentado, sobre todo, trabajar mucho en el tema de la tecnología, porque nos daba muchos recursos si teníamos el nivel más alto que lo tenemos ahora mismo» , detalla Marcelo.
Otro de los cambios más significativos se ha basado en la renaturalización del patio, además de apostar también por la lectura.
En este sentido, el Príncipe fue galardonado con el primer premio nacional de clubes de lectura, mientras que también se le dio el proyecto de Biblioteca 2030, «lo que supone dinero que se invierte nuevamente en el cole y en nuestro alumnado» , reafirma.
No todo han sido cosas buenas, y aunque ha habido cosas buenas, también se ha encontrado con numerosas dificultades a lo largo de su trayectoria como directora.
«Yo no sé cuántas leyes han podido cambiar, que eso es muy malo para todos. Porque cuando te estás ya manejando en una ley, hay un cambio de gobierno, y cada vez que cambia el gobierno llega un cambio de ley» , indica Marcelo, quien asegura que «eso supone un desgaste tremendo para el profesorado» .
En cuanto al alumnado, este ha ido cambiando, dado que había épocas que había que «triplicar o duplicar aulas» o cuando llegó la crisis de 2008 y «se produjo un bajón tremendo en matriculación» .
A pesar de todo esto, si algo va echar de menos Lydia Marcelo del colegio Príncipe de España es «estar pensando nuevas ideas para implementar en el cole» y es que recalca el sentido de pertenencia, dado que «tengo antiguos alumnos que hablan del Príncipe como el cole de su vida» .
Una de las espinitas que se le queda se remonta a hace unos años cuando trabajaban dentro del colegio en varios proyectos disciplinares.
«Se ha perdido un poco porque no podemos decidir qué profesorado viene. Y Miranda es una ciudad, no solo en el Príncipe en general, muy inestable para el profesorado. Y eso es malo porque, claro, no creas equipo» , lamenta.
Otra de las espinas quedará en el nombre del colegio, ya que debido a la Ley de la Memoria, se denunció públicamente que este se debería de cambiar.
«Se iniciaron los trámites, hicimos consultas entre las familias, lo llevamos al consejo. Parece que había un problema de forma porque faltaba un informe municipal. Al final, después de mucho, conseguimos también ese informe municipal y tuvimos que iniciar otra vez todo el proceso de consejo escolar para aquí y para allá. Y no lo hemos cambiado» , explica.
Son veintiún años los que ha estado Lydia Marcelo al frente del colegio Príncipe de España. Y aunque ya no estará en su despacho, lo que está claro es el gran legado que deja. Y así se lo reconocen profesores y alumnos.


































