El 23 de abril siempre es un día muy especial. Son muchas las actividades que se realizan en la ciudad. Y una de las más esperadas es la tradicional Feria del Libro.
Cuatro casetas, decenas de libros y hasta cuatrocientos claveles llenaron de vida la calle La Estación en una de las ferias más esperadas para los mirandeses.
Y no solo para los ciudadanos de a pie, sino también para las propias librerías, quienes tienen la oportunidad de sacar su material a la calle y que convierte este día en una fecha marcada en su calendario.
«Es el día grande del libro». Así lo consideran desde los establecimientos, quienes durante toda la mañana y la tarde estuvieron vendiendo libros y repartiendo claveles. Una tradición que goza de gran aceptación entre el público. Y más si el tiempo acompaña como lo hizo.
Han sido varios años en los que la feria, ya sea por las limitaciones de la pandemia o la lluvia, no se ha podido celebrar al 100%. Y es que muchas librerías remarcan que se vende más que incluso en fechas tan señaladas como pueden ser navidades.
Desde las propias librerías valoran de forma muy positiva el poder realizar estas actividades en la calle, donde los ciudadanos pueden pasear y ver los libros sin tener que ir a los establecimientos.
La celebración de la Feria del Libro vuelve a demostrar el valor que se da la cultura tanto por parte de las administraciones públicas, los comercios y los propios ciudadanos, quienes llenaron la calle La Estación en unas de las ferias más esperadas en la ciudad.
































