Medio siglo. Se dice pronto. Es lo que lleva Judas encima de los escenarios. El grupo mirandés ha recibido este miércoles el reconocimiento de toda una ciudad escenificado en un León de Oro «inesperado», pero más que merecido.
Familiares, amigos, parte de la Corporación Municipal y, por supuesto, los miembros de Judas han sido homenajeados en un Salón de Plenos donde la alegría, el recuerdo y la música han desbordado la sala.
«Judas ha actuado en muchos lugares, ha estado presente en muchos acontecimientos de la vida de los mirandeses», reza parte del acuerdo del León de Oro, tal y como ha relatado Aitana Hernando, alcaldesa de la ciudad, instantes previos a la entrega.
Juan, Manolo, José Luis, Alfredo, Toño y Eduardo. Son los seis que actualmente forman este grupo mirandés, pero no se puede olvidar a Jesús, otro fundador y pilar de la banda, quien falleció, pero cuyo recuerdo ha estado presente en la entrega.
«Desarrollamos la actividad porque nos gusta, sin esperar reconocimiento, pero siempre que te lo dan se agradece enormemente», manifestaban los integrantes.
En esta línea, el orgullo de Miranda ha estado presente, dado que «siempre que nos han preguntado de donde somos, nunca hemos dicho de Burgos porque sea más importante, siempre hemos dicho que somos de Miranda de Ebro» .
Los miembros de Judas han rememorado sus años jóvenes y se han puesto en el lugar de «pensar que íbamos a llegar a esta edad y que la ciudad nos otorgase un premio como el León de Oro» .
Y sí, es una realidad. «Estar ahora con ellos y que me concedan el premio de mi ciudad para mi no puede ser mayor«, reconocían desde Judas.
«Nos vais a tener que aguantar algún añito más» , anunciaban entre risas los miembros de Judas, quienes se mostraban felices y orgullosos de haber recibido este premio.
Además, han pedido al Ayuntamiento que «siga promocionando la cultura» y «no solo musical», sino también «en otros ámbitos como puede ser el teatro o actividades de otro tipo».
Por último, también ha habido un especial recuerdo hacia Jesús, quien «estaría ahora muy orgulloso» y «seguramente llorando porque era muy llorón».































