Miranda de Ebro ya es una ciudad ‘acogedora’ para coches eléctricos. La empresa Zunder, impulsora de la instalación de puntos de recarga en las ciudades, ha llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento por el que ha ubicado un total de 30 puntos en la ciudad. De ellos, 10 son ultrarrápidos (permiten recargar la batería del vehículo en 15 minutos) y 20 semirrápidos, lo que requiere hasta ocho horas de carga pero un coste menor.
Unai Letona, concejal de Medio Ambiente, y Daniel Pérez, responsable de la compañía, han presentado esta tarde los puntos, que están repartidos por diferentes puntos de la ciudad. Son el polideportivo de Anduva, el parking del Sagrados Corazones y la estación de autobuses tres de los lugares de referencia por su elevado tránsito. Y se han ubicado dos más en el casco urbano, concretamente en las calles Juan Ramón Jiménez y Francisco Cantera. En cada una de estas estaciones hay seis puntos de los cuáles dos son de carga casi inmediata (10-15 minutos para lograr unos 300 kilómetros de autonomía) y cuatro, de carga ‘lenta’ (entre cuatro y ocho horas).
Letona, que ha agradecido la apuesta de Zunder por Miranda, ha expresado su deseo de que este nuevo servicio haga que los mirandeses “se quiten el miedo” de adquirir un coche eléctrico y no tener lugar de recarga. Les ofrecemos la posibilidad de subirse a esta nueva forma de movilidad”, ha afirmado Letona. “Superamos esa barrera mental que había hasta la fecha cuando acudías al concesionario, ya es perfectamente asequible conducir por toda España”, ha argumentado Pérez.
Y es que, como ha afirmado el responsable de Zunder, “es preciso contar con la infraestructura para que la persona pierda el miedo. Si no percibes la existencia de estos puntos, no vas a comprar un coche eléctrico porque piensas que no vas a tener cómo cargarlo”, ha dicho. “Ha habido tres grandes miedo: la autonomía de los coches, el tiempo de recarga y la existencia de cargadores”, ha explicado Pérez. “Los coches ya tienen autonomía de más de 400 kilómetros, la carga rápida se hace en menos de un cuarto de hora y se han instalado puntos por todo el territorio”, ha aseverado.

También en Miranda, donde funcionan todos desde ayer. Podrían acoger, cada estación, 40-50 coches al día y cuatro de carga lenta. La segunda es algo más rentable (unos 15 céntimos por kilovatio/hora), aunque el uso habitual de los coches hace que sea más usada la ultrarrápida. “la de carga normal, por así decirlo, es para dejar el vehículo mientras duermes o estás en el trabajo”, ha expresado Daniel Pérez.
Concesión demanial
La apuesta de Zunder por Miranda, ofreciendo al Ayuntamiento la instalación de los puntos de recarga, ha llevado a que desde el Consistorio se realice una concesión demanial de los puntos. “El objetivo no es, por supuesto, que sea rentable hoy mismo. Hacemos una inversión para que a la larga obtengamos el beneficio”, ha explicado.
Un proceso en el que Miranda pasa a contar con isletas más que suficientes para acoger la actual demanda. “Como ha sucedido en todos los municipios donde nos hemos instalado, y lo comprobaréis -ha dicho-, poco a poco irán aumentando el número de coches eléctricos en la ciudad”.
Para facilitar el pago de las cargas, las isletas de Zunder cuentan con un sistema de pago mediante tarjeta de crédito, muy sencillo y accesible para todo el mundo.
































El coche eléctrico es un juguete inútil para pijos que pagamos los pobres.
En Miranda no hay treinta coches eléctricos. Lo que sí que hay es cada vez más pobreza y más gilipolleces para pijos