El pasado 15 de septiembre finalizó el plazo para presentar proyectos para las subvenciones destinadas a acciones para el impulso de la Agenda 2030 y el Ayuntamiento de Miranda de Ebro decidió no presentar su candidatura ni optar a dichas ayudas, que hubiesen supuesto unas subvenciones de entre 30.000 y 400.000 euros.
Así lo asegura el Grupo Municipal de Izquierda Unida, quien achaca al ente municipal «su falta de interés y de capacidad» para poder acogerse a unas ayudas que sufragaban gastos para la instalación de placas fotovoltaicas, la realización de planes de salud o la mejora de infraestructuras como el carril bici.
Desde el partido izquierdista afirman que solicitaron al Ayuntamiento y la concejalía de Medio Ambiente que concurriera a dicha convocatoria para recibir una financiación que ellos consideran como «muy necesaria» para la ciudad. Sin embargo, una vez finalizado el plazo, han constatado que el Consistorio mirandés «ni siquiera se ha presentado» a la convocatoria.
Consideran que, teniendo en cuenta que los datos de la cuenta general que confirman el incremento progresivo del endeudamiento y el descenso de las inversiones en estos tres últimos años, es «inaceptable» que se renuncie a líneas de ayudas y subvenciones como esta.
«No es de recibo» que el Ayuntamiento renuncie a convocatorias de subvenciones y lo justifique alegando que se encuentran trabajando en otras convocatorias, ya que «con una buena planificación y gestión» un ente como el Consistorio mirandés debería ser capaz de concurrir a varias convocatorias, añaden desde IU.
«Siempre que se proponen proyectos de las características que requería esta convocatoria el PSOE utiliza como excusa la falta de financiación. Ahora vemos como los motivos son o la falta de interés o la falta de capacidad. En cualquier caso ambas son malas compañías para gestionar con solvencia una ciudad», insisten desde la formación.
Finalmente, Izquierda Unida concluye que la gestión del actual equipo de Gobierno «nos hace perder dinero y oportunidades» y la renuncia a esta ayuda demuestra «su nula sensibilidad por el medio ambiente, la protección a la salud y la eficiencia energética».
































