Tras meses de espera la Asociación Movimiento Cero Emisiones ya tiene fecha para una reunión con la alcaldesa de Miranda de Ebro, Aitana Hernando. Será el próximo jueves, 30 de junio, con el objetivo de exponer a los representantes municipales sus planteamientos para mejorar la movilidad urbana de la ciudad.
Fue en el mes de febrero cuando este colectivo presentó a petición del concejal de Medio Ambiente, Unai Letona, un documento detallado con las propuestas específicas y sus ventajas para la ciudad. Según relata su presidente, Juan José Escribano, les obligaron a presentar tres informes en tres departamentos municipales diferentes (Medio Ambiente, Urbanismo y Obras) para su evaluación, y así lo hicieron.
«Presentamos toda la documentación en tiempo y forma tal y como nos solicitó el concejal, y nuestro propósito era reunirnos con los responsables de cada área para intercambiar impresiones», detalla Escribano, pero en todo este tiempo no han recibido respuesta.
El documento presentado contempla una batería de propuestas que sirvan como hoja de ruta para emprender acciones concretas en Miranda que sirvan para mejorar la movilidad urbana, apostando por un modelo más sostenible. Son en su mayoría medidas de gran impacto medioambiental pero con un bajo coste de ejecución, que podrían financiarse con los fondos europeos FEDER, al cumplir con muchos de sus requisitos.
Finalmente han conseguido cerrar una reunión con la alcaldesa el próximo 30 de junio, aunque advierten de que puede que esta cita llegue demasiado tarde. «Con la alcaldesa intentamos agotar el último cartucho y hemos conseguido una reunión el próximo jueves«, señala.
El colectivo presentará su «modesto» plan de movilidad, que incluye medidas como la ejecución total del carril bici, la creación de una gran avenida verde perpendicular a la Ronda del Ferrocarril, o la puesta en marcha de un minibus urbano eléctrico, entre otras cuestiones.
También presentarán su proyecto más ambicioso, la construcción de una pasarela peatonal que permita conectar el centro de la ciudad con el barrio de Las Matillas. Una actuación que cuenta con el beneplácito de los vecinos, empresas y comerciantes de la zona.
El colectivo apostaba por financiar este tipo de proyectos aprovechando las ayudas que llegan de Europa, a través de los fondos FEDER y Next Generation, sin embargo creen que ya es demasiado tarde. «La pena es que creemos que será demasiado tarde para optar a cualquier tipo de ayuda porque los Ayuntamientos ya se han peleado por estos fondos europeos y ya no llegaremos a tiempo», advierte Escribano.
Así las cosas, espera que los representantes municipales escuchen sus planteamientos y valoren positivamente sus medidas, que no persiguen otro propósito que hacer de Miranda una ciudad más eficiente y sostenible.



































