Ha sido la que acaba de terminar una temporada de altibajos para el Club Deportivo Mirandés en lo deportivo y lo está siendo ahora en lo institucional. Si futbolísticamente, aunque sin llegar a caer en ningún momento a puestos de descenso, el equipo sufrió para alcanzar el objetivo de la permanencia, ahora las sombras se ciernen sobre la Dirección Deportiva.

Y es que el arquitecto del equipo, Chema Aragón, podría abandonar el club en los próximos días. Pese a contar con un año más de contrato, tiene sobre la mesa una importante oferta del Real Oviedo y eso hace que toda la planificación haya quedado paralizada a la espera de que se resuelva la situación.

Es Aragón quien confeccionó el equipo que ascendió en 2019 a LaLiga SmartBank y los siguientes proyectos que, por ejemplo, alcanzaron las semifinales de Copa en 2020 con Iraola en el banco, se acercó a los puestos de play off en 2021 con José Alberto López o enderezó el rumbo a tiempo en 2022 con Joseba Etxeberria. Una forma de confeccionar la plantilla mediante cesiones y futbolistas de proyección que ha permitido disfrutar en Anduva de jugadores de la talla de Merquelanz, Marcos André, Vivian, Guridi, Riquelme o Camello.

Los sensacionales resultados obtenidos han permitido a Chema Aragón impulsar su caché y ser un director deportivo muy cotizado, lo que ha hecho que el equipo carbayón, tras quedarse fuera del play off de ascenso a Primera, haya puesto en él sus ojos. El vallisoletano parece dispuesto a cambiar de aires pero el presidente del Consejo de Administración rojillo, Alfredo de Miguel, trata de hacer valer el contrato vigente. Bien para retener a Aragón, bien para obtener una contraprestación al respecto que, en cualquier caso, no será de un millón de euros como estipula su contrato.

Parece lógico pensar que, ante el deseo de Aragón de aceptar el ofrecimiento asturiano, club y director deportivo están condenados a entenderse. Por el bien inmediato de ambos: el Mirandés necesita que se empiece a planificar la próxima temporada si es Aragón el responsable o buscar quien lo haga si finalmente el vallisoletano sale.

Porque, en contra de lo habitual, casi nada se sabe sobre el próximo proyecto, pese a que Aragón sigue realizando movimientos. Esta mañana se ha confirmado que el equipo volverá a los entrenamientos el 11 de julio y será, como se confirmó hace menos de mes y medio, Joseba Etxeberria el técnico.

A partir de ahí, todo son incógnitas. De los quince futbolistas que han llegado en calidad de cedidos, varios de ellos ya se han despedido del club en sus redes sociales: el máximo goleador del equipo, Camello; el máximo asistente de Segunda, Roro Riquelme; el internacional sub’21 Carreira y el lateral zurdo Imanol. Parece imposible que continúen hombres con un buen rendimiento como Brugui, Jorge Sáenz, Marqués o Anderson Arroyo; y también quienes han tenido una aportación decepcionante como Agirre, Capellini, Hassan (por irregular) o Tchimbembé. Otra situación diferente es la de los cadistas Martín Calderón o Garrido, quienes sí han aprovechado su oportunidad pero posiblemente carezcan de hueco en la máxima categoría, o Íñigo Vicente, con quien no cuenta el Athletic Club.

En cuanto a los jugadores en propiedad, tienen contrato en vigor Ramón Juan; Iago López, Gelabert, Oriol Rey, Meseguer, Simón Moreno y Unai Rementería (que regresa tras jugar cedido en el Bilbao Athletic). El portero, Rey, Gelabert y Moreno parece fijos, mientras que el rendimiento de Iago López y Rementería no ha sido el esperado y Meseguer volverá a tener pretendientes de postín. Acaban contrato hombres como Lizoain, Odei y Álex López con los que igualmente habrá que tomar una decisión. No parece que vaya a tener opciones Datkovic.

En resumen, todo por definir y, debido a la situación de Chema Aragón, todo aún en el aire.

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