Los grupos municipales de Podemos e Izquierda Unida Miranda han presentado en el Pleno municipal una moción con propuestas de medidas encaminadas a corregir la problemática relativa a la falta de atención personal existente en las entidades bancarias.
Ambas formaciones consideran «muy grave» que a una parte de la ciudadanía mirandesa no se le atienda de una forma personalizada, lo que les dificulta cualquier gestión cotidiana. Por ello, presentaron hace varias semanas al Pleno municipal un proyecto que palie esta situación.
Dicha propuesta consiste en el compromiso por parte del Ayuntamiento de redactar «un código de buenas prácticas» para que las entidades bancarias presentes en la ciudad atiendan de forma presencial a los usuarios.
Para todos aquellos bancos que no quieran firmar este código «e insistan en su política de no querer atender personalmente a los y las mirandesas», proponen que el Ayuntamiento deje de operar y trabajar con ellos. De esta forma, dejarían de ser «entidades colaboradoras para gestionar recibos municipales o solicitar préstamos anuales», llegando incluso a la posibilidad de «imponer impuestos más elevados» a sus cajeros.
El cierre continuo de sucursales ha supuesto que Miranda «haya pasado de 42 sucursales en 2008 a 13 en 2021» y la imposición de una política de atención al ciudadano «basada en la derivación al cajero o a aplicaciones online», según reza el comunicado enviado por ambas formaciones.
































