El anunciado descenso de un punto en el coeficiente del Impuesto de Bienes Inmuebles ha recibido las críticas de Podemos, que lo considera escaso tras el incremento, de tres puntos, que dicho impuesto sufrió el pasado ejercicio.
Relatan desde la formación morada, en primer lugar, que la mayoría de las modificaciones de las ordenanzas fiscales “consisten en únicamente un cambio de redacción de las mismas, por lo cual la influencia en las y los vecinos de Miranda es escasa”, aseguran. Apuntan, además, a que el cambio más reseñable “se produce en la ordenanza del IBI, que para las viviendas y situaciones generales baja de un 0,56% sobre el valor catastral a un 0,55%”.
Una bajada que “puede plantearse como una mejora” en cuanto a valores, pero que se queda corta al analizarla en perspectiva. “En 2020 este coeficiente era de 0,53%, por lo que la supuesta mejora desaparece”, añaden desde el grupo municipal.
Por otro lado, Podemos explica que si bien la discriminación por usos en cuanto a este impuesto es “una buena noticia, puesto que por fin se establece una progresividad fiscal”, la oposición desconoce qué ingresos concretos supone cada ‘uso’ para las arcas municipales. “El PSOE establece un ingreso total por IBI de 11 millones de euros, lo cual significa que las arcas públicas tendrán más ingresos que en 2020”, añaden. Y por esto se preguntan desde la formación morada “¿por qué no reduce el tipo general a niveles de 2020, al 0,53%?”
Concluye el grupo municipal que regresar al coeficiente de 2020 “sí supondría un ahorro para la mayoría de las personas que viven en Miranda”.






























