El Ayuntamiento de Miranda de Ebro presentará alegaciones a la propuesta de sanción de la Junta de Castilla y León por el incumplimiento de la normativa vigente para al organización de cabalgatas de Reyes o eventos similares el pasado día 5 de enero.
Así lo ha anunciado este miércoles la alcaldesa de la ciudad, Aitana Hernando, quién ha tachado de «ridícula esta resolución» y ha advertido que «en ningún caso se han incumplido las normas». Al mismo tiempo ha señalado que en Miranda no se celebró ninguna cabalgata, y que se trató de un recorrido rápido de los Reyes Magos por las calles de la ciudad en vehículos descapotables y cumpliendo con todas las medidas de seguridad para evitar aglomeraciones.
Hay que recordar que la Junta emitió ayer, previa comunicación del delegado territorial en Burgos, la propuesta de sanción al Consistorio mirandés, porque el acto organizado el pasado 5 de enero contraviene la normativa vigente para este tipo de eventos, sin reunir los requisitos legalmente establecidos para su celebración. De esta forma la propuesta de sanción, con una multa de 3.001 euros, advierte del «incumplimiento por acción y omisión de las medidas, órdenes, resoluciones o actos acordados para hacer frente a la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, siempre que se produzca un riesgo o daño grave para la salud de la población».
Aitana Hernando ha defendido que la fórmula del Ayuntamiento de Miranda era mucho más segura que la propuesto por la Junta, teniendo en cuenta que era un recorrido en coche, al aire libre y en continuo movimiento. Además ha insistido en que no fue una cabalgata en movimiento, sino «otro tipo de evento con los Reyes Magos para que los niños pudieran mantener la ilusión».
En este sentido la regidora municipal ha insistido en que en ningún momento hubo riesgo de aglomeración de personas en la vía pública durante el recorrido. «Haremos alegaciones porque no había riesgo de concentración de personas y finalmente no se produjeron aglomeraciones porque estaba controlado», advierte Hernando.
Al mismo tiempo considera «ridículo que una resolución de una administración pública se base en lo que se ha leído en prensa para describir unos hechos que no se ajustan a la infracción que supuestamente ha acometido el Ayuntamiento de Miranda». Además recuerda que en la descripción de los hechos, ni siquiera la Junta nombra la palabra «cabalgata» porque insiste, no se trató de un acto de este tipo.
Aitana Hernando ha hecho referencia a un informe de la Policía Local del día 5 de enero en el que se describe la organización del evento y la viabilidad del mismo, adoptando las medidas preceptivas de seguridad en un tiempo mínimo. Además recuerda que se recomendó a los mirandeses que vieran el recorrido de sus Majestades los Reyes Magos desde sus domicilios, evitando la presencia de personas en la vía pública. El informe también apunta que «no existe riesgo adicional de aglomeraciones al existente cualquier otro día».
Al mismo tiempo la alcaldesa ha confirmado que se mantuvieron conversaciones previas con la Junta para advertir de la organización y planificación de este evento. Además el concejal de Seguridad Ciudadana, Pablo Gómez, ha asegurado que la delegación territorial de la Junta dio el visto bueno a esta actividad en el mes de diciembre.
Por último la alcaldesa de Miranda se pregunta si el Gobierno autonómico no tiene nada mejor que hacer en la gestión de la pandemia que sancionar por hechos que no se han cometido. «A pesar de ser una ridiculez, duele un poco, porque no se ha puesto en riesgo la salud de nadie. La Junta tiene cosas mejores que hacer, como acelerar el proceso de vacunación en la Comunidad o reforzar la Atención Primaria y la salud pública», advierte Hernando.
También ha afeado las declaraciones en redes sociales y la actitud de la directora general de Protección Civil, la mirandesa Irene Cortés, que advertía de las sanciones a los consistorios que incumplieran con esta normativa. «En Miranda se han cumplido las normas escrupulosamente», le contesta la alcaldesa.
Ahora el Ayuntamiento de Miranda de Ebro tiene un un plazo de 10 días para presentar alegaciones y justificar el cumplimiento de las normas en la organización de este evento.






























