El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha confirmado este miércoles que los criterios para levantar las restricciones en la Comunidad se aplicarán por provincias y no por unidades inferiores como comarcas, municipios o áreas de salud, tal y como proponen los regidores municipales de varias localidades burgalesas, como la alcaldesa de Miranda de Ebro, Aitana Hernando.

De esta forma, la desescalada se realizará teniendo en cuenta la situación epidemiológica de la provincia. En el caso de Burgos, la provincia con mayor tasa de incidencia de toda la Comunidad con 1.204 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, muchos municipios se verán castigados y tendrán que mantener estas restricciones, a pesar de tener una incidencia por debajo de los 400 casos por cada 100.000 habitantes.

Es el caso de Miranda de Ebro, que según los últimos datos notificados por la Junta, tiene una incidencia de 305 contagios por cada 100.000 tarjetas sanitarias. Este mismo miércoles la alcaldesa de Miranda exigía a la Junta que se tengan en cuenta unidades inferiores para desescalar, como comarcas, o municipios, que registran una evolución epidemiológica positiva, y muy alejada de los datos de la capital burgalesa, que está lastrando a otras localidades de la provincia.

Además la Junta de Castilla y León avanzó ayer que se realizarán cierres perimetrales en las provincias que avancen en la desescalada para evitar un trasvase de contagios. Es el caso de Ávila o Segovia, que con una incidencia inferior a 400 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días, rebajará las restricciones aplicadas el pasado 6 de noviembre y podrán reabrir establecimientos hosteleros, comerciales y centros deportivos a partir del viernes.

Sin embargo tendrán que cerrarse perimetralmente para evitar que lleguen contagios de otras provincias con una incidencia mayor. De esta forma se prohibirá la entrada y salida de Ávila y Segovia desde esta medianoche y durante los próximos siete días. Además la Junta no descarta más cierres perimetrales en municipios que presenten una situación epidemiológica diferente a la de la media de su provincia. Miranda por ejemplo, podría enfrentarse a un nuevo cierre perimetral pero esta vez para no recibir a personas procedentes de la capital burgalesa.

Francisco Igea también ha explicado que para avanzar en la desescalada y bajar en los niveles de riesgo, las provincias deberán cumplir al menos dos criterios sobre la incidencia del virus, y uno de los que se refieren a la ocupación hospitalaria. De cara al próximo puente, se podrían levantar restricciones en provincias que no superen los 400 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y los 200 casos en los últimos siete días.

Sin embargo habrá que esperar al próximo jueves para conocer los territorios que avanzan en la desescalada, porque serán los jueves cuando se anunciarán nuevos cambios en el calendario. Previsiblemente la provincia de Burgos está lejos de flexibilizar estas restricciones, por lo que de momento de cara al puente, hostelería, centros deportivos y establecimientos comerciales de más de 2.500 metros cuadrados continuarán cerrados.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí