El presidente provincial del PP de Burgos, Borja Suárez, y los procuradores populares Ángel Ibáñez, Inmaculada Ranedo y Emilio José Berzosa han expuesto este lunes la nueva Ley de rebaja tributaria que la Junta de Castilla y León quiere implantar en la Comunidad, al tiempo que han explicado cómo afectará al bolsillo de los burgaleses.

Según han avanzado los populares estas medidas, incluidas en el Proyecto de Ley de Rebajas Tributarias aprobado por el consejo de Gobierno el pasado 15 de septiembre, supondrá un ahorro fiscal de 144 millones de euros en la provincia, lo que sumado a las deducciones y rebajas ya existentes, eleva esta cifra hasta los 451,7 millones en esta legislatura.

Unas rebajas con las que Castilla y León tendrá la fiscalidad más baja de la historia, y que posicionará a la Comunidad como la segunda después de Madrid con una mayor bajada de impuestos y una menor presión fiscal para sus contribuyentes. «El objetivo de estas medidas fiscales es que haya trabajo, se viva mejor y seamos menos pobres porque siempre hemos creído que bajar impuestos ayuda a los trabajadores, a las empresas y a las familias», ha señalado Suárez.

Por su parte Ángel Ibáñez ha insistido en que estas medidas tributarias beneficiarán a todos los contribuyentes, dinamizando la inversión económica, el consumo y el ahorro, con especial relevancia en el medio rural.

La principal medida es la rebaja del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), con una mejora de la tarifa autonómica sobre la estatal, incluyendo la bajada del tipo mínimo que supondrá un 5,3 por ciento de ahorro. «Con esta rebaja seremos la segunda comunidad autónoma con el tipo impositivo mínimo más bajo por detrás de Madrid», ha puntualizado Ibáñez.

También se incluyen una veintena de deducciones autonómicas de apoyo a las familias, personas con discapacidad, o fomento del emprendimiento, haciendo hincapié en el entorno rural. Entre otras Ibáñez ha destacado el incremento de las deducciones por nacimiento o adopción de hijos en municipios de menos de 5.000 habitantes, o la reducción del impuesto de Transmisiones Patrimoniales y de Adquisición de Explotaciones Agrarias.

Por otro lado Ángel Ibáñez ha destacado las bonificaciones o exenciones en determinadas tasas e impuestos propios como los que afectan al sector cinegético, el transporte por carretera o la industria, y que supondrán un ahorro total de más de 11 millones de euros.

Según ha precisado el popular, estas medidas fiscales se suman a otras ya iniciadas con anterioridad, como la supresión del impuesto de Sucesiones y Donaciones, y supondrán en total un ahorro de 451,7 millones de euros para las familias burgalesas.

«Frente al modelo socialista que apuesta por hacer crecer los impuestos, el PP apuesta por su supresión o reducción, sobre todo en los impuestos más gravosos para las empresas y ciudadanos», ha concluido Ibáñez. Al mismo tiempo ha señalado que esta rebaja fiscal es «perfectamente compatible» con mantener unos servicios públicos de calidad.

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