El Mirandés B volverá a luchar por el ascenso a Segunda RFEF. Así lo certificó el sábado, cuando igualó (1-1) en León ante el Júpiter, asegurándose plaza en el play off territorial. Será la segunda vez en la que el bloque de Jonathan Prado luche por dar un salto que sería fundamental para el crecimiento de la estructura de cantera del club jabato.

Cuando el pasado mes de junio se anunció la continuidad del técnico palentino al frente del filial rojillo ya se advirtió de que se quería seguir en la línea de competitividad mostrada el pasado ejercicio, en la que los jabatillo estuvieron a una prórroga de lograr el ascenso. Lo impidió el Burgos Promesas tras una campaña histórica y una fase de ascenso espectacular (venciendo a domicilio a la Arandina y el Astorga) de los mirandesistas, que estuvieron muy cerca de romper todos los pronósticos.

En esta campaña la línea del equipo de Prado ha sido más regular, sin tantos altibajos como el pasado ejercicio, en el que una segunda fase casi perfecta permitió estar con los mejores al final. Este curso el Mirandés B ha estado en todo momento cerca de las posiciones cabeceras y ha sumado, a falta de una jornada, 55 puntos con 15 victorias, 10 empates y seis derrotas. Es, así, cuarto en la tabla.

Está casi todo definido en el grupo de Castilla y León de Tercera RFEF. El Guijuelo es desde hace tres semanas matemáticamente campeón de grupo y, por tanto, equipo de Segunda RFEF (22 victorias, nueve empates y solo una derrota), de modo que queda por definirse una plaza de acceso a la lucha final por el ascenso. Están clasificados, hasta la fecha, el Almazán como segundo, el Real Ávila como tercero y el Mirandés B como cuarto. El Atlético Tordesillas, el Júpiter Leonés y la Arandina se jugarán la última plaza, con ventaja importante para los vallisoletanos.

La fase por el ascenso, que arrancará el fin de semana del 8 de mayo, tendrá una primera fase territorial y una segunda nacional, de la que saldrán 9 ascensos. En la primera, los equipos segundo a quinto se medirán a partido único en una única sede, que será Almazán, según desígnala FCyLF. En caso de empate tras 120 minutos de juego accederá a la final el que mejor clasificación regular haya completado.

De esta forma, el camino de los jabatos hacia la Segunda RFEF está bien marcado. Tras medirse este sábado a las 18:00 en Ence al Ribert, los de Prado prepararán el duelo de semifinales de la fase territorial que les enfrentará al Real Ávila. En la fase regular, los enfrentamientos directos se saldaron con un triunfo abulense en Ence (2-3) y con un empate (1-1) en Ávila. Necesitarán romper esta dinámica los jabatillos, ya que solo les valdrá la victoria para seguir aspirando al triunfo.

En caso de victoria, en la final territorial el rival saldrá el enfrentamiento entre el Almazán y el equipo que resulte ‘vencedor’ de la disputa entre Tordesillas, Júpiter (filial de la Leonesa) y Atrandina. Si se impone la lógica y son los adnamantinos quienes superan la fase, el duelo se disputaría en territorio rival, mientras que si el clasificado es alguno de los otros tres aspirantes, la sede será neutral. Esta final se disputará el fin de semana del 14 y 15 de mayo.

El vencedor de la fase territorial, sin embargo, no tendrá plaza en Segunda RFEF asegurada, ya que deberá jugárselo todo a un partido en una finalísima nacional que se celebrará en terreno neutral tras sorteo puro entre los 18 equipos clasificados de las fases regionales.

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